Empecé este orco con la idea de que sirviera de adorno en la Feria del Libro de La Bañeza (León), en la que íbamos a participar en Julio. Tenía un mes y poco tiempo libre... asi que tenía que ser rápido y no podía complicar mucho ni el modelado ni la pintura. De ahí que, la estructura base, sea una cajita de cartón (da forma a la mandíbula inferior) y, encima, una botella (que sería el resto de la cabeza). De este proceso no tomé ninguna fotografía pero es algo sencillo de entender: sujetamos la botella a la caja con cinta de carrocero y, con cuidado porque se mueve, vamos forrando toooda la estructura con esta cinta, hasta que quede completamente cubierta. ¿Por qué? Porque, si no lo hacemos, la pasta de papel no agarrará. Una vez tapados todos los recovecos, empezamos a poner pasta de papel para dar volumen y, con tiras de papel de periódico mojadas en alkil (o cola blanca + agua), vamos reforzando las juntas, para que quede bien "amarrado". Las orejas están hechas aparte: sobre un acetato, para reforzar, y con el mismo sistema. Una vez contentos con el modelado de las orejas, procedemos a su colocación, haciendo un agujero o preparando una cuña sobre la que pegarlas y, posteriormente, reforzar con papel maché.
Yo di, una vez finalizado el modelado, tres capas de cola blanca sin diluir para dar consistencia y eliminar rugosidades indeseadas.
Y de ahí a pintar: colores al gusto, barniz cerámico para dar un toque realista a los ojos, efecto agua para las babotas y... ¡¡¡LISTO!!!